La fase de diseño arquitectónico tiene un presupuesto propio que debe contemplarse desde el inicio del proyecto, antes de hablar de costos de construcción. Ese presupuesto depende del programa, la complejidad del proyecto y el nivel de servicio que incluye. Conocerlo desde el principio evita sorpresas cuando el proceso ya está en marcha.
Qué cubre la fase de diseño
El diseño arquitectónico no es un solo momento: es un proceso con etapas que producen documentos distintos. En un proyecto residencial completo, esas etapas son:
- Definición de programa y brief: entendimiento profundo de lo que el cliente necesita, las condicionantes del terreno y el presupuesto disponible.
- Anteproyecto: partido arquitectónico, distribución general, sección, asoleamiento y estimación paramétrica de costo.
- Desarrollo arquitectónico: refinamiento de la distribución, definición de materialidad y sistemas constructivos.
- Proyecto ejecutivo: planos completos con acotaciones, cortes, alzados, detalles y especificaciones técnicas, más los proyectos coordinados de estructura e instalaciones.
- Tramitación de permisos: elaboración del expediente y gestión ante autoridades.
Cada una de estas etapas tiene un costo de tiempo de trabajo profesional. El presupuesto de diseño es la suma de ese trabajo.
Cómo se estima el presupuesto de diseño
Hay dos formas de estimarlo que los estudios usan más frecuentemente:
La primera es el porcentaje sobre el costo de construcción. Si el costo estimado de construcción de una casa es de diez millones de pesos y el estudio cobra el doce por ciento por el proceso completo de anteproyecto, ejecutivo y supervisión, el presupuesto de diseño es de un millón doscientos mil pesos. Esta cifra se ajusta cuando el presupuesto de construcción cambia.
La segunda es la suma fija definida al inicio con base en el programa y la complejidad. El estudio evalúa cuánto tiempo requerirá cada etapa, multiplica por las tarifas del equipo y presenta un número que no cambia independientemente del costo de construcción.
Ninguno de los dos modelos es universalmente mejor: depende de la naturaleza del proyecto y de las preferencias del cliente.
Factores que mueven el presupuesto de diseño hacia arriba
Más allá del tamaño del proyecto, estos factores elevan el costo de la fase de diseño:
- Complejidad técnica: un proyecto en ladera, con sótano o con estructura especial requiere más horas de coordinación con ingeniería.
- Nivel de detalle del proyecto ejecutivo: un proyecto con mayor detalle de carpintería, detalles de acabados y especificaciones exhaustivas protege más al cliente en obra, pero toma más tiempo de producción.
- Número de especialidades coordinadas: si el estudio coordina estructural, hidráulico, eléctrico, especiales y paisaje, el trabajo de coordinación es mayor.
- Gestiones de permisos complejos: proyectos en suelo con restricciones, en zonas de valor patrimonial o con varianzas de uso de suelo tienen trámites más largos y costosos.
- Doble ubicación o proyecto por etapas.
Lo que el presupuesto de diseño no incluye
El presupuesto de diseño no incluye el costo de construcción. Tampoco incluye los honorarios de los especialistas que se contratan directamente —topógrafo, estudio de mecánica de suelos, perito de valuación— aunque el arquitecto los coordine. Esos costos deben contemplarse por separado en la planeación financiera del proyecto.
La supervisión de obra puede o no estar incluida en el presupuesto de diseño dependiendo del contrato. Es importante aclararlo al inicio: algunos clientes prefieren contratar supervisión por separado cuando ya tienen un contratista de confianza.
Próximos pasos
Para obtener un presupuesto de diseño preciso para tu proyecto, el punto de partida es tener el programa tentativo y el terreno. Con esos elementos, podemos darte una estimación real en la primera reunión.