El patio de cocción exterior y el patio silencioso interior son, en la práctica de diseño residencial, los dos casos más opuestos de patio que puede tener una casa. Uno pide actividad, ruido, extracción de humos y tráfico. El otro pide quietud, privacidad y contacto contemplativo con el exterior. Darle a cada uno la posición, las conexiones y los materiales que necesita es una decisión de programa que define cómo se va a vivir esa casa.
En MÉTODO, cuando el programa incluye ambos, la primera pregunta es: ¿cómo conviven sin contaminarse?
El patio de cocción exterior: lo que necesita para funcionar
Un patio de cocción exterior no es un área de parrilla informal. Es un espacio diseñado con requerimientos específicos que deben estar en el proyecto ejecutivo antes de que comience la obra:
Conexión directa con cocina: la distancia entre la boca de la parrilla y la meseta de preparación interior no debe obligar a cruzar espacios de tránsito. Un paso de 1 a 3 metros es el rango funcional. Más que eso, el cocinero no usa el patio exterior regularmente.
Extracción de humos: la campana de extracción orientada al exterior, o un diseño de abertura en muro que permite que el humo suba sin entrar al interior. En zonas con viento predominante identificado, la orientación del patio de cocción respecto al viento determina si el humo se disipa o entra a la casa.
Piso funcional: concreto lavado o piedra de grano grueso antiderrapante. El piso del patio de cocción recibe aceite, agua, charcoal y ceniza. Un piso de terracota sin esmaltar o de madera no son apropiados.
Iluminación de trabajo: al menos un punto de luz cenital sobre la zona de preparación y uno sobre la parrilla. No es iluminación de ambiente: es iluminación de tarea.
Instalaciones: toma de gas LP o natural, toma de agua para limpieza, enchufe eléctrico impermeable. Estas instalaciones se especifican en proyecto y se ejecutan en la obra, no se improvisan después.
El patio silencioso interior: lo que necesita para funcionar
Un patio silencioso interior tiene requerimientos casi opuestos. Su función es crear las condiciones para el descanso y la concentración fuera del interior techado.
Privacidad: sin acceso directo desde zonas sociales o de servicio. El único acceso es desde la recámara o el estudio al que sirve. Si tiene paso de circulación general, deja de ser silencioso en el uso real.
Acústica: muros perimetrales de al menos 2.5 metros que bloquen el sonido de la calle y de las actividades de la casa. Un muro de 15 centímetros de concreto o ladrillo reduce el sonido exterior entre 40 y 50 decibeles, suficiente para eliminar el ruido de tráfico urbano moderado.
Luz controlada: el patio silencioso no necesita sol cenital de mediodía. Puede ser un patio de luz tamizada, con sombra de árbol o de retícula. La luz difusa es más cómoda para la lectura y el descanso que el sol directo.
Sin instalaciones visibles: el patio silencioso no tiene parrilla, no tiene toma de gas, no tiene manguera de jardín a la vista. Puede tener un grifo para regar, pero discreto y sin manguera enrollada junto al banco.
La posición relativa de los dos patios en la planta
Cuando la planta incluye ambos tipos de patio, la posición relativa entre los dos determina si se contaminan o no. Las condiciones:
- El patio de cocción y el silencioso deben estar separados por al menos un volumen de programa (una habitación, un muro de al menos 3 metros de altura o una zona de servicio).
- Las aberturas del patio de cocción no deben orientarse hacia el patio silencioso.
- La extracción de humos del patio de cocción debe apuntar hacia el exterior del terreno, no hacia ningún otro patio.
En la sección, la separación entre los dos patios se lee con claridad: el volumen que los divide, su altura, las aberturas que tienen o no tienen entre sí. La sección como relato de la convivencia entre los dos tipos de patio es el documento que verifica si el diseño funciona.
La decisión de presupuesto: cuál primero
Cuando el presupuesto no alcanza para los dos patios en la primera fase de construcción, la decisión de cuál construir primero depende del programa real de uso del cliente, no de una jerarquía abstracta.
Preguntas que clarifica la matriz de opciones en este caso:
- ¿Con qué frecuencia cocinará el cliente en exterior? Si la respuesta es "en cada reunión familiar y dos veces por semana", el patio de cocción es prioritario.
- ¿La recámara principal tiene privacidad y silencio suficiente sin patio? Si tiene ventanas que dan a la calle o al patio social, el patio silencioso puede ser la solución al problema de ruido nocturno.
- ¿La fase posterior de construcción del segundo patio es técnicamente factible sin afectar lo ya construido? Si construir el segundo patio en fase 2 requiere demoler parte de lo hecho en fase 1, la planificación de dos fases no es eficiente.
La respuesta a esas tres preguntas, con los datos reales del cliente y del terreno, determina la prioridad. Decidir comparando, no adivinando.
Próximos pasos
La decisión entre patio de cocción y patio silencioso —o la planificación de ambos— se toma en las primeras sesiones de programa, cuando el modo de vida del cliente y las condiciones del terreno están sobre la mesa.
Ese es el trabajo de las primeras semanas de un encargo en MÉTODO. Conoce el método de MÉTODO para entender cómo funciona ese proceso.