La matriz de opciones: decidir comparando, no adivinando. Este es uno de los principios de trabajo en MÉTODO. La herramienta existe porque el problema más común en proyectos de arquitectura no es la falta de ideas sino la falta de un método para elegir entre ellas.
El problema que resuelve
Cuando un arquitecto presenta una sola propuesta de distribución, el cliente no decide: acepta o rechaza. Si acepta sin entender qué alternativas se descartaron, puede estar comprometiendo algo que no sabía que podía ser diferente. Si rechaza, el proceso se reinicia sin criterios claros de qué cambiar.
La matriz de opciones evita los dos problemas. Presenta dos o tres alternativas simultáneas, con los mismos criterios evaluados para cada una. El cliente ve el rango posible, entiende los compromisos de cada opción y elige con información.
Cómo se estructura la matriz
Una matriz de opciones tiene cuatro componentes:
- Las opciones, dibujadas a la misma escala y con el mismo nivel de desarrollo
- Los criterios de evaluación, definidos antes de presentar (no después de dibujar)
- La evaluación de cada opción frente a cada criterio
- El registro de la decisión tomada y su justificación
Los criterios varían según la decisión en juego. Para una distribución de planta pueden ser: aprovechamiento de la luz natural, cantidad de circulaciones, compatibilidad con el asoleamiento, costo relativo de estructura, relación con el patio. Para una decisión de materialidad: comportamiento térmico, mantenimiento a largo plazo, disponibilidad del material en la región, costo de instalación.
Lo que no cambia es que los criterios se definen antes de dibujar. Si el criterio se inventa para justificar la opción que ya se decidió, la matriz no funciona.
Qué tipo de decisiones resuelve
La matriz de opciones aplica a cualquier bifurcación en el proceso donde haya más de un camino viable. En MÉTODO la usamos con más frecuencia en:
- Distribución general de la planta (posición de núcleo de servicios, escalera, patio)
- Sección del proyecto (relación entre niveles, dobles alturas, patios)
- Relación con el terreno (enterrar un nivel, escalonar la topografía, elevar sobre pilotes)
- Sistema constructivo (losa plana vs. losa inclinada, muro de carga vs. estructura reticular)
- Decisiones de fachada con impacto en el asoleamiento
No se usa para decisiones de detalle que no tienen consecuencias en cascada. La selección de un herraje o de un tipo de junta no requiere una matriz; la posición de la escalera principal, sí.
El momento correcto: el anteproyecto
La matriz de opciones funciona en el anteproyecto porque en esa etapa los cambios cuestan poco. Las opciones se dibujan a escala 1:100 o 1:200: son documentos de trabajo, no presentaciones de venta. El tiempo de dibujo de tres opciones es un múltiplo pequeño del costo de un solo cambio de distribución en el proyecto ejecutivo.
Una vez que el cliente elige una opción y la aprueba, la matriz cierra. Esa decisión es un dato fijo para el desarrollo del ejecutivo. El registro permanece en el expediente del proyecto.
Por qué el registro importa
Meses después de terminar el ejecutivo, cuando la obra está avanzada, a veces surgen preguntas: "¿por qué la escalera está aquí y no allá?". El registro de la matriz de opciones responde esa pregunta con evidencia: "se evaluaron tres posiciones, la elegida puntuó mejor en circulación natural y en aprovechamiento del asoleamiento de la escalera hacia el oriente".
El registro también protege al arquitecto y al cliente de la memoria selectiva. Lo que se decidió, y por qué, queda documentado.
Próximos pasos
Si estás evaluando arquitectos para un proyecto, pregunta cómo documentan las decisiones de diseño que toman. La calidad del proceso de decisión predice, en parte, la calidad del edificio resultante.
Para ver cómo incorporamos la matriz de opciones en el proceso de anteproyecto de una casa de autor, conoce el método de MÉTODO.