La primera conversación con MÉTODO no es una presentación comercial. Es una sesión de trabajo donde el estudio escucha el proyecto y evalúa con honestidad si puede tomarlo: si hay disponibilidad de agenda, si el sitio y el programa corresponden al tipo de trabajo que hacemos y si existe coherencia entre las expectativas del cliente y lo que implica el proceso de un proyecto de autor.
Qué evaluamos antes de comprometer honorarios
Antes de presentar una propuesta formal de honorarios, en MÉTODO necesitamos conocer tres cosas:
El sitio. No solo su ubicación sino sus condicionantes reales. Un terreno en pendiente, en zona costera, con normativa especial o con vecinos que pueden objetar el proyecto tiene implicaciones en el alcance del trabajo que no se pueden cotizar sin verlo.
El programa. Cuántos espacios, qué usos, qué relaciones entre ellos. Un programa bien definido permite una cotización precisa. Un programa vago —"una casa para vivir y para recibir amigos"— requiere trabajo de definición que también tiene un costo de proceso.
Las expectativas de proceso. Hay clientes que quieren participar activamente en cada decisión y hay quienes prefieren delegar y ver resultados. Ninguno de los dos perfiles es mejor o peor, pero el modelo de trabajo que se necesita en cada caso es distinto y eso afecta los honorarios.
La visita al sitio como primer acto de trabajo
Antes de presentar honorarios, visitamos el sitio. No es un trámite de cortesía: es el primer análisis del proyecto. En esa visita evaluamos el asoleamiento —cómo entra el sol en distintas horas y estaciones—, los accesos, las colindancias, las vistas aprovechables y las restricciones normativas del municipio.
Sin esa visita, cualquier número es especulación. Y en MÉTODO no cotizamos por especulación.
Cómo se estructura la propuesta formal
Después de la conversación y la visita, la propuesta formal incluye:
- Descripción del proyecto según lo entendido en la conversación
- Fases del servicio con alcance específico
- Honorarios por fase con condiciones de pago
- Calendario estimado
- Entregables por fase
- Condiciones de supervisión de obra
Es un documento que el cliente puede leer en detalle, comparar con otras propuestas y preguntar. No hay letra chica ni sorpresas en fases posteriores.
Por qué no publicamos un precio de lista
Los proyectos de arquitectura de autor no tienen precio de lista porque no son productos estándar. Dos casas del mismo tamaño en dos sitios distintos pueden requerir cantidades de trabajo muy distintas.
Publicar un precio de lista obliga a promediar hacia arriba para cubrir los casos más complejos o hacia abajo para no espantar los más simples. Ninguna de las dos opciones es honesta con el cliente.
La primera conversación es el mecanismo por el que llegamos a un número justo para ambas partes: basado en el proyecto real, no en un promedio.
Qué preguntas conviene traer a la primera conversación
Si es la primera vez que contratas a un arquitecto de autor, estas preguntas ayudan a hacer la conversación más productiva:
- ¿Qué fases cubre el servicio y cuál es el límite entre ellas?
- ¿Cómo se estructura la supervisión de obra y qué frecuencia de visitas incluye?
- ¿Qué pasa si quiero hacer cambios en el anteproyecto ya aprobado?
- ¿Cuántos proyectos activos tiene el estudio ahora mismo?
- ¿Cómo se comunica el avance del proyecto al cliente?
Las respuestas a esas preguntas dicen más sobre cómo trabaja un estudio que cualquier presentación de portafolio.
Próximos pasos
Si tienes un proyecto en mente y quieres entender qué implica el proceso, el primer paso es una conversación. Sin costo y sin compromiso.
Conoce el método de MÉTODO y qué esperar del proceso desde la primera sesión.