Un proyecto arquitectónico tiene fases porque las decisiones de diseño y las decisiones de construcción son de naturaleza distinta. Tomar decisiones de construcción sin haber cerrado el diseño genera errores costosos. Tomar decisiones de diseño sin entender el presupuesto genera proyectos inconstruibles. Las fases existen para que cada tipo de decisión ocurra en el momento correcto.
Fase 1: Conversación y programa
Antes de dibujar nada, MÉTODO dedica tiempo a entender qué necesitas y qué tienes. Esto incluye:
- Programa de necesidades: qué espacios necesitas, para cuántas personas, con qué uso
- Análisis del terreno: visita al sitio, condiciones de contexto, restricciones reglamentarias
- Presupuesto disponible: no de honorarios sino de construcción, que determina qué es posible
- Plazo: cuándo necesitas entrar a la obra y cuándo necesitas que esté terminada
Esta fase no produce planos. Produce un programa escrito y acordado que se convierte en la base del diseño. Un programa vago produce un diseño vago. Un programa preciso permite proponer con criterio.
Fase 2: Anteproyecto
El anteproyecto es la propuesta espacial. No es el diseño definitivo, pero tampoco es un boceto. En MÉTODO el anteproyecto incluye:
- Planta de distribución esquemática de cada nivel
- Secciones que muestran la relación entre alturas, dobles alturas y patios
- Alzados preliminares de las fachadas principales
- Propuesta de materialidad: qué sistema constructivo, qué acabados dominantes
- Presupuesto paramétrico: estimación de costo de construcción por metro cuadrado del tipo de proyecto
El anteproyecto es el momento donde se toman las decisiones que más impactan el proyecto: la orientación, el partido arquitectónico, el programa final, la relación con el terreno. Cambiar esas decisiones después es más costoso.
El cliente revisa el anteproyecto, da comentarios y aprueba. Solo cuando el anteproyecto está aprobado se pasa a la siguiente fase.
Fase 3: Proyecto ejecutivo
El proyecto ejecutivo es el conjunto de planos y especificaciones necesarios para construir. En MÉTODO incluye:
- Planos arquitectónicos completos (plantas, secciones, alzados, detalles)
- Planos estructurales coordinados con el arquitecto
- Planos de instalaciones: hidráulica, sanitaria, eléctrica, especiales
- Detalles constructivos de los elementos complejos: uniones de materiales, sistemas de fachada, escaleras
- Especificaciones técnicas de materiales y acabados
- Catálogo de conceptos para cuantificación y concurso de obra
Este conjunto de documentos se entrega al contratista para que cuantifique y proponga precio. Un proyecto ejecutivo incompleto produce presupuestos de obra con muchos rubros "por definir", que son fuente de disputas y sobrecostos durante la construcción.
Fase 4: Trámites y licencias
En México, la licencia de construcción es responsabilidad del cliente pero el arquitecto la gestiona. En CDMX, los trámites incluyen:
- Licencia de construcción o manifestación de construcción según el tipo de obra
- Registro del director responsable de obra (DRO)
- Dictamen de seguridad estructural si aplica
- Trámites específicos según la zona (patrimonio, conservación, suelo de conservación)
El tiempo de trámite varía significativamente. En algunas delegaciones puede ser de 4 semanas. En otras, con predios en zonas especiales, puede llevar varios meses. Esto afecta el inicio de obra y debe considerarse en el programa general del proyecto.
Fase 5: Supervisión de obra
La supervisión es el servicio por el cual el arquitecto verifica que lo construido corresponde al proyecto. En MÉTODO la supervisión incluye:
- Visitas de obra con frecuencia definida (semanal como mínimo en etapas críticas)
- Revisión de materiales antes de su colocación
- Resolución de imprevistos: cuando la obra revela algo que el proyecto no anticipó
- Revisión y aprobación de estimaciones del contratista
- Bitácora de obra y acuerdos por escrito
La supervisión no es la misma cosa que la dirección de obra. En MÉTODO somos supervisores: verificamos y aprobamos. La dirección cotidiana de los trabajadores es responsabilidad del contratista.
Qué decide el cliente en cada fase
Las fases están diseñadas para que las decisiones grandes se tomen cuando el costo de cambiarlas es bajo:
- En conversación: definir el programa y el presupuesto
- En anteproyecto: aprobar la distribución, la sección y la materialidad principal
- En proyecto ejecutivo: cerrar detalles, acabados específicos y coordinación de instalaciones
- En supervisión: tomar decisiones de obra que no podían preverse en el proyecto
Cuando un cliente quiere cambiar la distribución en proyecto ejecutivo, o cambiar los materiales en supervisión de obra, el costo aumenta. No porque el arquitecto lo complique, sino porque esas decisiones tienen consecuencias en cascada sobre los planos coordinados.
Próximos pasos
Entender las fases antes de empezar un proyecto es parte de ser un cliente informado. Un proyecto bien conducido es más rápido, más barato y produce mejores resultados que uno donde las decisiones se toman fuera de orden.
Conoce el método de MÉTODO para entender cómo estructuramos cada fase y qué esperar en cada momento del proceso.