En México, un proyecto arquitectónico pasa por etapas definidas desde el primer trazo hasta la entrega de llaves. Cada etapa produce documentos específicos, cierra con una aprobación y habilita la siguiente. Saltarse una fase no acelera el proceso: solo desplaza los problemas hacia donde cuestan más.
Diagnóstico: el trabajo antes del diseño
La primera etapa no produce planos. Produce información. En MÉTODO comenzamos cada proyecto con un diagnóstico que analiza el terreno, la normativa municipal, las condicionantes climáticas y el programa de necesidades del cliente.
El asoleamiento es central en este análisis. El asoleamiento es el estudio de la trayectoria solar sobre el terreno en distintas épocas del año. En México, donde la orientación sur recibe sol buena parte del día, la posición de patios, ventanas y volados se decide aquí, no en la obra.
El diagnóstico también identifica restricciones: coeficientes de ocupación y utilización del suelo, alturas máximas, restricciones de alineamiento. En CDMX esto implica revisar la Norma de Ordenación General aplicable al predio.
Anteproyecto: la forma toma decisiones
El anteproyecto es la primera respuesta diseñada al diagnóstico. Se trabaja a escala 1:100, con plantas, cortes y alzados que muestran la distribución general, la relación entre niveles y la volumetría.
Usamos la matriz de opciones para que el cliente evalúe alternativas antes de comprometerse con una sola dirección. La matriz de opciones es una herramienta que pone en paralelo dos o tres variantes de distribución o de sección, evaluadas con criterios explícitos: luz natural, costo relativo, compatibilidad con el programa. El cliente decide con información, no con intuición.
En esta etapa también se define la sección general del proyecto. La sección como relato expresa la lógica vertical de la casa: cómo suben los espacios, dónde hay transparencia, cómo entra la luz cenital si la hay.
Proyecto ejecutivo: la traducción técnica
Aprobado el anteproyecto, el proyecto ejecutivo convierte las decisiones de diseño en documentos constructivos. Este paquete incluye:
- Plantas con cotas, niveles y acabados
- Detalles constructivos (escala 1:20 y 1:5)
- Proyecto estructural coordinado con arquitectura
- Memorias de instalaciones hidráulica, sanitaria y eléctrica
- Especificaciones de materiales (la materialidad honesta: piedra, madera, concreto)
- Catálogo de conceptos para presupuesto
El ejecutivo es el documento que firma el arquitecto y que sustenta los trámites municipales. Sin él, no hay licencia.
Trámites y permisos
En México los permisos de construcción son municipales. En CDMX el trámite central es la Manifestación de Construcción o Licencia de Construcción Especial, dependiendo del tipo de obra. El proceso requiere planos firmados por el Director Responsable de Obra (DRO) y, en muchos casos, corresponsales.
Los tiempos son variables. En CDMX, un trámite sin observaciones puede resolverse en dos o tres meses; con observaciones, el plazo se extiende. En municipios del Estado de México o en destinos turísticos como zonas costeras, los reglamentos locales añaden requisitos adicionales.
Iniciar obra sin permisos en regla expone al propietario a sanciones y suspensiones que paralizan el proyecto durante meses.
Construcción y supervisión
La obra arranca cuando los permisos están en regla y el proyecto ejecutivo está completo. En MÉTODO la supervisión arquitectónica acompaña el proceso de construcción para verificar que la ejecución corresponda al proyecto.
La supervisión no duplica al constructor: el constructor ejecuta, el supervisor verifica. Revisa niveles, acabados, calidad de materiales y cumplimiento de detalles. Los imprevistos de obra —variaciones en el suelo, tiempos de proveedores, discontinuidades en materiales— se resuelven dentro del marco del ejecutivo, con registro documental.
La respuesta climática del edificio —la ventilación cruzada, la inercia térmica de los muros, el comportamiento de la sombra en fachadas— se verifica durante la construcción. Un volado mal ejecutado no protege como lo diseñado; una junta mal sellada filtra durante la temporada de lluvias.
Próximos pasos
Conocer las etapas del proceso te permite participar activamente en las decisiones que importan, en el momento en que todavía cuestan poco. Un cambio en el anteproyecto vale horas de trabajo. El mismo cambio en obra puede valer semanas y un presupuesto adicional.
Si quieres entender cómo aplicamos estas etapas en proyectos de casa de autor o en proyectos culturales, conoce el método de MÉTODO.