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Cuándo se define el presupuesto: anteproyecto o ejecutivo

El presupuesto se afina en dos momentos distintos del proceso. Entender cuándo y por qué marca la diferencia entre un proyecto viable y uno que se detiene a la mitad.

MÉTODO Arquitectos · 4 de junio de 2026 · 7 de lectura

MÉTODO · CDMX × Denver

Arquitectura de autor: proceso antes que estilo

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Cuándo se define el presupuesto: anteproyecto o ejecutivo

El presupuesto de una casa no es un número que aparece en una sola conversación. En MÉTODO lo definimos en dos momentos distintos del proceso: una vez durante el anteproyecto, con un estimado que valida la viabilidad del programa, y una vez más al terminar el proyecto ejecutivo, cuando el número es real y está respaldado por licitación.

Por qué el anteproyecto no entrega un costo exacto

El anteproyecto es la etapa donde exploramos partido arquitectónico: orientación, distribución, relación interior-exterior, asoleamiento, altura de techos. En ese momento el proyecto todavía está vivo, cambia con cada revisión y no tiene detalles constructivos que permitan medir con precisión.

Lo que sí es posible en el anteproyecto es un estimado paramétrico: costo por metro cuadrado según el nivel de especificación que el proyecto empieza a mostrar. Ese estimado te dice si vas en la dirección correcta. Si el programa que estás pidiendo supera con claridad tu presupuesto, es mejor saberlo aquí que después de pagar el proyecto ejecutivo completo.

Un estimado responsable reconoce su margen. En residencia de autor, ese margen es de más o menos quince por ciento respecto al costo final de construcción. Cualquier número más preciso en esta etapa no tiene sustento.

Qué ocurre entre el anteproyecto y el proyecto ejecutivo

Una vez que el anteproyecto está aprobado, el proceso avanza hacia el desarrollo arquitectónico y luego al proyecto ejecutivo. Aquí se resuelven todos los sistemas: estructura, instalaciones hidráulicas, eléctricas, cancelería, acabados, detalles de carpintería. Cada decisión de materialidad honesta tiene una consecuencia en costo.

Este es el momento donde la matriz de opciones se vuelve más útil. Para cada decisión relevante —tipo de piso, sistema de muros, tipo de cubierta— presentamos opciones con su diferencia de costo. El cliente decide comparando, no adivinando. El proceso antes que el estilo.

Al finalizar el proyecto ejecutivo, el expediente tiene suficiente información para que un contratista cotice sin supuestos. Enviar el proyecto a licitación con al menos dos contratistas es la forma de obtener el presupuesto real, no el estimado.

Factores que mueven el costo entre fases

Varios elementos pueden hacer que el presupuesto ejecutivo sea mayor al estimado del anteproyecto:

  • Cambios en el programa durante el desarrollo: más metros cuadrados, más niveles, un sótano que no estaba contemplado.
  • Complejidad estructural no evidente en planta: suelos difíciles, pendientes pronunciadas, voladizos.
  • Especificaciones de materialidad que el cliente aprueba durante el proceso: piedra natural en fachada, vidrio de alto desempeño térmico, puertas de madera maciza.
  • Condiciones del mercado de construcción al momento de la licitación.

Ninguno de estos factores es un error de proceso. Son el resultado natural de ir resolviendo un proyecto de lo general a lo particular. El margen de estimado existe precisamente para que estas decisiones no tomen por sorpresa.

Cómo manejamos el presupuesto en MÉTODO

En MÉTODO no damos un número de costo de construcción en la primera reunión. Hacemos algo más útil: entendemos el programa, la parcela y el nivel de especificación que el proyecto requiere, y construimos un estimado paramétrico honesto con su margen explícito.

A lo largo del anteproyecto y el desarrollo, cada decisión que tiene impacto en costo se presenta como opciones con sus consecuencias. El cliente tiene información real para decidir, no sorpresas en la etapa de licitación.

El presupuesto ejecutivo —el número que importa para contratar la obra— existe cuando el proyecto ejecutivo está completo. No antes.

Próximos pasos

Si estás evaluando un proyecto residencial y quieres entender en qué etapa del proceso estás y qué tipo de información de costo puedes esperar, el primer paso es una conversación sobre el programa y la parcela. Ese intercambio no cuesta nada y define si el camino tiene sentido antes de comprometer honorarios de proyecto.

Conoce el método de MÉTODO.

Preguntas frecuentes

¿Puedo saber el costo total de mi casa desde el anteproyecto?

En el anteproyecto obtienes un rango estimado, no un número fijo. El costo real se define cuando el proyecto ejecutivo está completo y licitado.

¿Para qué sirve el estimado de costo en el anteproyecto?

Sirve para confirmar que el programa arquitectónico cabe en tu presupuesto antes de invertir en planos de construcción completos.

¿Qué tan preciso es el estimado del anteproyecto?

Un estimado responsable tiene un margen de más o menos quince por ciento. Si alguien te da un número exacto en esa etapa, está inventando.

¿Cuándo se obtiene el presupuesto definitivo?

Cuando el proyecto ejecutivo está completo y se envía a contratistas para cotización formal. En obra residencial, ese proceso toma tres a seis semanas.

¿Qué pasa si el presupuesto ejecutivo supera mi límite?

Se ajusta el proyecto: se reducen superficies, se simplifica la materialidad o se etapifica la obra. Por eso el proceso tiene fases, no un solo salto.

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