El costo del anteproyecto arquitectónico residencial depende de tres variables: el tamaño del proyecto que se va a diseñar, el alcance del servicio que cubre esa fase y si el estudio cobra el anteproyecto como etapa independiente o como parte del honorario total del proceso. Lo que sí es constante es lo que produce: el partido arquitectónico que define la orientación, la distribución y la sección como relato del proyecto.
Qué cubre el anteproyecto y por qué tiene un costo propio
El anteproyecto no es un boceto. Es la etapa donde se resuelve el problema fundamental del proyecto: cómo responde la arquitectura al terreno, al programa del cliente, al asoleamiento y al presupuesto disponible.
En esas semanas de trabajo se producen:
- Análisis del terreno: pendiente, orientación solar, colindancias, restricciones de uso de suelo.
- Partido arquitectónico: la decisión de cómo se implanta y organiza el proyecto.
- Plantas generales con distribución de espacios y relaciones entre ellos.
- Secciones principales que explican la volumetría y la altura de espacios.
- Primera estimación paramétrica de costo de construcción con su margen explícito.
Ese trabajo tiene un costo real de horas de diseño, y es honesto reconocerlo así. El anteproyecto no es una etapa gratuita de consulta: es la base intelectual sobre la que se construye todo lo que sigue.
Cómo varía el costo según el proyecto
El costo del anteproyecto en un proyecto residencial de autor está relacionado con el tamaño del proyecto. Un anteproyecto para una casa de 200 metros cuadrados tiene un peso diferente al de una de 600. Los factores que mueven el honorario en esta fase son:
- Metros cuadrados del programa.
- Complejidad del terreno: un predio plano en zona urbana es más directo que una ladera con desnivel o una parcela con restricciones de altura.
- Número de revisiones incluidas en la etapa.
- Si el anteproyecto incluye maqueta física o solo presentación digital.
En MÉTODO no publicamos tarifas porque el honorario del anteproyecto se define a partir de conocer el proyecto. Lo que sí podemos decir es en qué variables se basa ese número.
La diferencia entre cotizar el anteproyecto solo o el proceso completo
Algunos clientes prefieren contratar el proceso por etapas: primero el anteproyecto y, si están conformes, continuar. Otros prefieren contratar el proceso completo desde el inicio con una estructura de pagos escalonada. Los dos modelos tienen lógica.
La ventaja de contratar por etapas es la flexibilidad: si el anteproyecto no va en la dirección correcta, el cliente puede detenerse sin comprometer el honorario total del proyecto ejecutivo. La ventaja de contratar el proceso completo es que asegura la continuidad del equipo y evita negociar condiciones en cada etapa.
En MÉTODO podemos trabajar con cualquiera de los dos modelos según lo que mejor se adapte al momento del cliente.
Lo que el anteproyecto no resuelve todavía
El anteproyecto no incluye el cálculo estructural, los proyectos de instalaciones, los detalles de carpintería ni los materiales definitivos. Esas resoluciones pertenecen al proyecto ejecutivo. Presentar un anteproyecto como si resolviera esos temas es una promesa que no tiene respaldo técnico.
La estimación de costo del anteproyecto tampoco es el presupuesto de obra. Es un parámetro de viabilidad. El presupuesto real se obtiene cuando el proyecto ejecutivo está completo y se envía a licitación.
Próximos pasos
Si estás evaluando contratar el anteproyecto de tu proyecto, la primera conversación debería responder cuánto tiempo tomará, qué documentos produce y qué decisiones necesitas tomar antes de que ese proceso arranque. Esa conversación no tiene costo.