Un edificio no se ve de una vez: se recorre. Aquí pensamos por qué la secuencia de espacios, lo que se revela y lo que se oculta, es una de las decisiones más expresivas del proyecto.
Una casa no se entiende de un vistazo: se revela a medida que el cuerpo la atraviesa. El recorrido es la forma en que el tiempo entra en la arquitectura.
Una casa no se vive parado sino caminando: disenar el interior es coreografiar un recorrido, una secuencia de compresiones y aperturas que el cuerpo descubre al avanzar.
Un edificio no se entiende parado en un punto, sino caminandolo. Por que en MÉTODO diseñamos secuencias de espacio como quien edita una pelicula que se ve con el cuerpo.
Una casa no se entiende de un vistazo: se revela a medida que el cuerpo la atraviesa. El recorrido es la forma en que el tiempo entra en la arquitectura.
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MÉTODO diseña residencias de autor, pabellones culturales e interiores en piedra, madera y concreto, entre Ciudad de México y Denver. Cuatro proyectos al año, por elección.