La imagen de un edificio no es el edificio: la cámara decide un instante, un encuadre y una luz, y en ese recorte cabe tanto lo que revela como lo que silencia.
Fotografiar arquitectura no es documentar lo construido sino decidir qué se omite: la cámara elige, y en esa elección se juega la verdad de un espacio habitado.
Fotografiar arquitectura no es documentar un objeto terminado, sino decidir qué fragmento de la experiencia merece sobrevivir a la obra y traducirse en una imagen que piensa.
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MÉTODO diseña residencias de autor, pabellones culturales e interiores en piedra, madera y concreto, entre Ciudad de México y Denver. Cuatro proyectos al año, por elección.